El costo de la gasolina y el transporte diario representa uno deeros rubros que más fluctúan y presionan la economía familiar mes con mes. Aunque no podemos controlar los precios internacionales del combustible, sí podemos modificar la forma en que nos desplazamos para reducir considerablemente el gasto.
Hábitos al volante para ahorrar combustible Si se traslada en vehículo propio, la forma de conducir influye de manera directa en el rendimiento por litro:
- Evite acelerones y frenados bruscos: Conducir de manera anticipada, manteniendo una velocidad constante y aprovechando la inercia del motor, disminuye drásticamente el consumo de gasolina.
- Revise la presión de las llantas: Un neumático con baja presión genera mayor resistencia al rodamiento, lo que obliga al motor a esforzarse más y consumir combustible extra. Verifíquelas al menos una vez al mes.
- Reduzca el peso innecesario: La cajuela no es una bodega permanente. Llevar objetos pesados que no se utilizan incrementa el consumo del vehículo de forma innecesaria.
Alternativas comunitarias de traslado Para trayectos recurrentes, como ir al trabajo o llevar a los hijos a la escuela, coordinarse con compañeros de oficina o vecinos para realizar viajes compartidos (carpool) no solo reduce a la mitad el gasto en gasolina o pasajes, sino que disminuye el tráfico y el estrés en las horas pico de la ciudad.