Los días de pago de quincena, pensiones o apoyos sociales representan un incremento en el flujo de efectivo, y con ello, un aumento en los intentos de fraude y robo en las zonas bancarias. Proteger su dinero requiere de hábitos muy sencillos pero efectivos.
Antes de insertar su tarjeta La clonación de plásticos se realiza mediante dispositivos pequeños (llamados skimmers) que los delincuentes sobreponen en las máquinas. Al llegar al cajero, tómese cinco segundos para revisar lo siguiente:
- La ranura de la tarjeta: Jale ligeramente la boquilla de plástico verde donde ingresa su tarjeta. Si está floja, sobrepuesta o se mueve, no la utilice.
- El teclado: Si nota un teclado inusualmente grueso o que parece estar pegado por encima del original, repórtelo al personal del banco inmediatamente.
Reglas durante la transacción El modus operandi más común no involucra tecnología, sino engaños físicos.
- Nunca acepte ayuda de extraños: Si el cajero retiene su tarjeta o la pantalla marca error, no permita que la persona detrás de usted le ofrezca “limpiar” la tarjeta o le sugiera presionar botones. Es una táctica para cambiarle el plástico en un momento de distracción.
- Cubra su NIP: Siempre coloque su mano libre sobre el teclado mientras digita su número confidencial. Incluso si no hay nadie cerca, esto lo protege de microcámaras ocultas en la parte superior del cajero.
Opciones más seguras Si los cajeros de su sucursal están en zonas oscuras o poco transitadas, recuerde que puede realizar retiros de efectivo sin cobro de comisión al pagar sus compras en las cajas de la mayoría de los supermercados y tiendas de autoservicio. Planear sus retiros en horarios diurnos y en lugares concurridos es la mejor estrategia de prevención.